Frecuentemente los padres encuentran en los ordenadores una forma de desunión de la familia, ya que consideran que sus hijos pasan demasiado tiempo delante de ellos. Creo, al igual que el autor, que los ordenadores deberían ser utilizados por todos los miembros de la familia de forma conjunta. De esta forma pasarían más tiempo juntos y se comunicarían más, a la vez que adquirirían aprendizajes. Además, creo que el hecho de que todos los miembros de la familia intenten aprender algo juntos pondrá de manifiesto las diferentes capacidades de cada uno de ellos. Creo que esto puede ser positivo para que se den cuenta de que cada persona tiene un ritmo de aprendizaje diferente y, de este modo, aprendan a ser tolerantes y respetuosos ante las diferencias. Pero pienso que la mayor parte de las veces el problema de que los niños estén solos en el ordenador es que los padres muestran pereza y desinterés por utilizarlos. Creen que las tecnologías son demasiado difíciles y el hecho de que sus hijos sepan muchas veces más cosas que ellos hace que se sientan desmotivados. Creo que esto no debería ser así y que incluso lo deberían ver como algo positivo, ya que de este modo podrán ser los hijos por una vez los que enseñen algo a los padres. De este modo toda la familia participará en el proceso de enseñanza-aprendizaje y los niños se sentirán muy motivados al ver que ellos también pueden enseñar y que no son los únicos que a veces pueden tener dificultades en su aprendizaje, sino que es algo normal y común a toda las personas. "O desenvolvimento da cultura computacional da família inclui algo que as famílias inteligentes sempre fizeram, em relaçâo às crianças e a outros meios de comunicaçào como os filmes e os livros. Uma boa actividade paternal, na área dos filmes, consiste em vê-los, apreciá-los, falar sobre eles e criticá-los conjuntamente". Me llamó mucho la atención esta frase, ya que creo que muchas veces los padres se dedican a criticar negativamente todo aquello que ven sus hijos sin molestarse en verlo con ellos. Creo que si dedicasen parte de su tiempo a compartir con sus hijos los gustos de estos podrían comentar con ellos todo eso que ven y hacer que los niños consigan tener una actitud crítica, tanto positiva como negativa.
Estoy también de acuerdo con la posición que Seymour Papert tiene ante aquellos niños a los que no les gustan los ordenadores. Creo que el hechode que no le gusten no quiere decir que el niño sea raro ni mucho menos, pero sí que hay algún fallo en el ambiente de aprendizaje de casa o de la escuela. Es verdad que cada persona tiene gustos diferentes, pero los ordenadores ofrecen una gran cantidad de cosas interesantes para todo tipo de gustos. Por ello creo que cuando una persona dice que no le gustan los ordenadores es porque no conoce la inmensa utilidad de estos. Y diciendo esto me siento identificada, ya que hasta hace unos años, que fue cuando mis padres me compraron el ordenador, odiaba los ordenadores, pero esto era porque no tenía ni la más mínima idea de como se utilizaban y pensaba que era algo de una gran complejidad. Una vez que tuve el ordenador y empecé a aprender a utilizarlo comprendí que lo podía manejar facilmente, que sólo era cuestión de práctica. Hoy en día no me considero una persona fanática de la informática, pero si creo que la inmensa cantidad de cosas que ésta nos ofrece es una buena forma de pasar el tiempo a la vez que se aprende.
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